Facultad de Derecho

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Comprender la historia de la democracia para llenarla de contenido

Reseña del artículo: La Historia de la palabra “democracia” en la época moderna de Pierre Rosanvallon (2006).

Por: Margarita Sánchez Gualdrón[1]

Pierre Rosanvallon es un historiador y sociólogo nacido en Blois (Francia). Estudió en la Escuela de Altos Estudios Comerciales de París (HEC París), de la cual se graduó en 1969. Es doctor de estado en Ciencias de Gestión, doctor de tercer ciclo en Historia y doctor de estado en Letras y Ciencias Humanas. Inició su carrera en el contexto de los movimientos sociales de la década de 1970 en Francia; fue miembro de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), del Partido Socialista Unificado de Francia (PSU) y del Partido Socialista Francés. En la actualidad es miembro del Consejo Científico de la Biblioteca Nacional de Francia y desde 2004 del Consejo Científico de la Escuela Normal Superior de París. Aun cuando inició sus investigaciones en asuntos económicos, posteriormente se encaminó al estudio de la historia y la teoría política, haciendo fuerte inmersión en temáticas relacionadas con la democracia. Su aporte más contundente es en el análisis de la democracia contemporánea, donde destaca la importancia de conceptos como la legitimidad, la representatividad y la crisis de la política moderna.

El artículo reseñado es una fuente secundaria que ofrece un análisis sistemático sobre la trazabilidad del uso de la palabra “democracia” desde sus orígenes hasta la actualidad, a partir del estudio de obras de autores destacados y de hitos históricos concretos. Fue publicado en la Revista Estudios Políticos, No. 28, del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia, una publicación académica que impulsa la investigación en el campo de los estudios políticos desde una perspectiva interdisciplinaria. El texto es una traducción al español del artículo original en francés, titulado Histoire du mot démocratie à l’époque moderne, publicado en La Pensée Politique en 1993. La traducción y la difusión del artículo en Colombia fueron promovidas por el Centro de Estudios en Historia (CEHIS) de la Universidad Externado de Colombia, en el marco de su interés por fomentar la reflexión en torno a la obra de Pierre Rosanvallon.

La intención del texto es analítica. Se trata de adentrarse en el estudio histórico, semántico y contextual de la evolución de la palabra democracia, con el fin de establecer esa conexión entre sus orígenes y lo que se entiende en la actualidad. De fondo se encuentra una crítica que conlleva a pensar cuáles fueron esos giros históricos que han llevado a que un modelo político que se consideró por muchos años como arcaico, convulso e indeseable, contemporáneamente sea ensalzado. El artículo busca desentrañar el proceso histórico y semántico por el cual la palabra «democracia» llegó a ser aceptada y utilizada para describir la soberanía popular en el discurso político moderno, destacando el desfase entre la idea y su denominación.

Para lograr lo anterior, el autor divide su artículo en 4 apartados. En el primero, titulado Monstesquieu y Rousseau, expone específicamente la posición de los destacados pensadores. Argumenta que los dos coinciden en que la democracia propiamente dicha implica que el pueblo ejerza el poder legislativo y ejecutivo y que la selección de quienes gobiernan se realice por sorteo, no por elección. Ahora bien, coinciden también en que la democracia no es el sistema político adecuado para el mundo moderno. Rousseau se decanta por señalar que se debe hablar de soberanía popular y no de democracia que será el fundamento mismo del vínculo social y la organización política. Además de las coincidencias entre Rousseau y Montesquieu, el autor expone que fue D´Argenson el primero en separar la democracia en dos: “falsa democracia”, que se refiere a la forma caótica y pasional de funcionamiento asambleario al estilo ateniense y la “legítima democracia” que es un gobierno representativo en el cual se actúa mediante diputados y estos seleccionados mediante elecciones.

En el segundo apartado denominado: El lenguaje de la revolución, se señala que una de las consecuencias de la connotación arcaica de la palabra democracia, fue que estuviera prácticamente ausente del discurso político de la Revolución Francesa. La idea de un sistema político en el que el pueblo actuara como legislador y magistrado se asociaba a desórdenes, corrupción y violencia. Así, Rosanvallon señala que para los años 1791 “los moderados” (Barnave o Sieyés) promovieron la idea de un gobierno representativo y “los radicales” (el club de Cordelierses) se enfocaron en la soberanía del pueblo. La evolución del término “democracia” se evidenció en los debates escritos de la época, donde aparecía como un referente comparativo, pero no como una opción política viable. Fue en 1795 cuando Sieyès argumentó que la democracia y el gobierno representativo no eran necesariamente incompatibles, bajo el marco conceptual de la soberanía popular. Aunque su uso seguía siendo ambiguo, la mención de la democracia expresaba una inquietud constante sobre el papel del pueblo en el gobierno. En paralelo, los diccionarios del periodo incluían definiciones de “demócrata” como persona adherente a la revolución o a la causa popular, pero ofrecían escasas elaboraciones sobre el significado de “democracia”.

En el tercer título, denominado “La democracia como Estado”, Rosanvallon señala que después de la “Restauración”, la palabra democracia sigue denotando una visión de antigüedad y excesos de “El Terror”; lo cual puede verificarse en la edición de 1814 del Diccionario de la Academia Francesa. No obstante, a partir de este periodo la palabra democracia empieza a adquirir una connotación que describe una sociedad igualitaria moderna, pero no un régimen político de las antiguas repúblicas griegas y romanas, ni la participación directa del pueblo. Roger Collard expone que la democracia es el hecho social que deriva del ascenso de las clases medias y la reducción de la diferencia que les separa de las clases altas. Aquí empieza a adquirir una connotación de tipo de sociedad, pero aún no de régimen político. La democracia se vuelve el centro del debate pero cede su carácter conflictivo y popular, que se ubica en la denominación de “República”. Se señala nuevamente que la verdadera democracia, “la nueva democracia”, es un sistema representativo y de igualdad ante la ley. En ese sentido Alletz propone una democracia sin sufragio universal.

En el cuarto y último apartado, denominado “La experiencia de la democracia”,se aborda la concepción de democracia en el siglo XIX. El autor menciona que, en la década de 1830, el término se asociaba principalmente con una idea de sociedad igualitaria en lugar de un régimen político ideal. Según Rosanvallon “los publicistas de extrema izquierda”, como Armand Carrel, preferían usar términos como «soberanía del pueblo» o «República» para expresar sus aspiraciones, y consideraban que la democracia, en su sentido antiguo, no era adecuada para sus objetivos políticos. Carrel, en 1835, enfatizó la distinción entre democracia y República, defendiendo que solo la República podía cumplir verdaderamente con el principio de soberanía popular. Rosanvallon refiere que a medida que avanzaba el siglo, el concepto de democracia comenzó a incorporar una gama más amplia de aspiraciones. La influencia de la etimología y el deseo de igualdad llevaron a una expansión del significado de «democracia», que empezó a abarcar no solo una forma de gobierno, sino también una visión ideal de la igualdad social. Para el autor, la introducción del sufragio universal en 1848 marcó un cambio crucial, ampliando el término para representar un ideal político más inclusivo, aunque todavía impreciso.

Por último, señala que, con el tiempo, la democracia se convirtió en un símbolo de aspiraciones comunes hacia la igualdad, más allá de las estrictas definiciones políticas del siglo XVIII y XIX. Este cambio significó que, aunque la democracia alcanzó una aceptación generalizada como el régimen político deseable, su definición seguía siendo objeto de debate y variación. La democracia, así, se convirtió en un campo de reflexión filosófica y práctica política, donde la experiencia y la búsqueda del ideal se entrelazaron, desdibujando las fronteras entre la teoría y la acción política.

El texto adopta un enfoque teórico constructivista, centrado en el análisis histórico de los conceptos políticos, su interpretación contextual y su transformación en el debate público. Desde una perspectiva hermenéutica, el autor realiza un análisis histórico-semántico de la palabra “democracia”, mostrando cómo su significado ha variado a lo largo del tiempo según su apropiación política y su carga lingüística. No se trata de una visión posmoderna centrada exclusivamente en el poder del lenguaje para crear realidades, sino de una propuesta que destaca cómo la realidad política moldea y resignifica los términos. El análisis se apoya principalmente en fuentes como discursos políticos, intervenciones públicas, obras intelectuales y diccionarios de distintas épocas.

En cuanto a las fuentes, como se señaló, el autor además de hacer uso de discursos políticos y diccionarios, también recurre a obras fundamentales de autores destacados, siendo algunas de ellas el Dictionnaire de l’ancienne langue française et de tous ses dialectes du IXe au XVe siècle. París, 1891-1902; Jean-Jacques Rousseau. Emilio. Libro V, en: Oeuvres complètes. París, Gallimard, “Bibl. de la Pléiade”, 1969, t. IV, pp. 846, 847; Jean-Jacques Rousseau. El contrato social. Libro IV, cap. 4; Dictionnaire social et patriotique (1770); D’Argenson. Considérations sur le gouvernement ancien et présent de la France. Amsterdam, 1765, p. 8; Sieyès. Dire sur la question du veto royal. Op. cit., p. 14.; Lucien Jaume. Le Discours jacobin et la Démocratie. París, Fayard, 1989; Intervención en la Convención sobre la constitución, el 14 de junio de 1793, en: Oeuvres de Maximilien Robespierre. París, 1958, t. IX, p. 557; “Discurso en la Cámara de diputados del 22 de enero de 1872”. En: Archives parlementaires. 2a serie, t. XXXIV, p. 133; Manuscritos de Yale, citados por J.-C. Lamberti. Tocqueville et les Deux Démocraties. París, PUF, 1983, p. 33.

Para el análisis crítico del artículo reseñado es importante destacar que, si bien constituye un aporte valioso a la discusión sobre la democracia, especialmente al identificar los hitos que condujeron a su consolidación como la forma de gobierno más deseable en la actualidad, la ausencia de conclusiones claras o proyecciones de investigación limita la comprensión de la intención del autor más allá del plano descriptivo. No obstante, la riqueza de las fuentes utilizadas y la perspectiva histórico-semántica desde la cual se aborda el tema resultan útiles para comprender cómo una forma de gobierno que fue en su momento idealizada, luego marginada por los regímenes representativos modernos, ha sido recuperada como un ideal político vigente, aunque no exento de tensiones.

En un contexto como el colombiano en el cual continuamos edificando una perspectiva democrática propia, que pretende ubicar una tensión entre lo representativo y lo directo, resulta fundamental comprender la democracia como una categoría históricamente construida al calor de los procesos sociales. Asumirla como un proceso social, más que como una noción atemporal o idealizada, permite dotarla de un contenido más vivo y transformador, en el que la ciudadanía tenga un papel protagónico en la toma de decisiones y en la definición de su propio destino. Superar la visión reduccionista de la democracia como mero ejercicio electoral abre el camino a una comprensión más rica de su potencial, que puede contribuir de manera significativa a la resolución de las conflictividades sociales.

Bibliografía

Rosanvallon, Pierre; Vanegas, Isidro, trad. La historia de la palabra «democracia» en la época moderna. En publicación: Estudios Políticos, No. 28. Instituto de Estudios Políticos: Colombia. Enero – junio. 2006.


[1] Abogada y Especialista en Derecho Administrativo de la Pontificia Universidad Javeriana. Especialista en Derecho Constitucional y candidata a Magíster de la Universidad Externado de Colombia. Actualmente es asesora legislativa en el Congreso de la República. X: @MargaritaSnchzz.

Para citar: Margarita Sánchez Gualdrón, “Comprender la historia de la democracia para llenarla de contenido” en Blog Revista Derecho del Estado, 23 de junio de 2025. Disponible en: https://blogrevistaderechoestado.uexternado.edu.co/2025/06/23/comprender-la-historia-de-la-democracia-para-llenarla-de-contenido/