El caso Glossip contra Oklahoma: el azar y los errores de inventario que burlaron a la muerte.
Por: Milton José Pereira Blanco[1] Richard Glossip se sentó tres veces, durante los veintiséis años que permaneció en el corredor de la muerte en una celda de Oklahoma, para elegir los últimos alimentos que degustaría su paladar. Tuvo tres veces la última cena y nueve fechas de ejecución programadas en […]